¿Necesito un código QR en mi negocio?

Redactor: Sergi Garcia

Durante estos dos últimos años, ha quedado claro que, entre otros efectos, la pandemia ha acelerado el proceso de digitalización de muchas empresas. Uno de los elementos más claros de ello ha sido la presencia de los códigos QR en los negocios. Una solución que, pese a su aparente sencillez, constituye un antes y un después en la carrera por la mayor visibilidad de nuestro proyecto.

Rumbo fijo hacia la digitalización

En no pocas ocasiones, la tecnología nos llega toda una serie de creaciones que, si bien su nacimiento pasó más o menos desapercibido, consiguen abrirse paso a lo largo del tiempo hasta calar en la actualidad. Más aún cuando, en mitad de una digitalización que abarca ya amplios estadios de nuestra vida, éstas se incardinan en el día a día y el futuro de muchas empresas y emprendedores que, ante un mundo desdoblado en la virtualidad, apuestan por soluciones sencillas, pero de una gran envergadura. En especial, tomando la incertidumbre de la pandemia como un combustible que acelera ese proceso de digitalización.

Exponiendo el ejemplo más claro de ello, encontramos los códigos QR. Un sistema que, pese a fechar su creación en 1994 de la mano de una de las filiales de Toyota, ha accedido de pleno en la nueva normalidad. Y, aunque ofreciendo unas prestaciones más o menos simples, demostrando que los codigos qr son, en realidad, increíblemente versátiles en cuanto a su funcionalidad. Dejando de lado su uso más conocido hoy en día —por lo general, mostrar el menú digital de un restaurante—, permitiéndonos impulsar nuestro negocio o nuestra idea mediante un pequeño canal de digitalización que complementa, nutre y diversifica el alcance y el impacto de nuestro proyecto.

¿Por qué es importante implementar QR en mi negocio?

Desde hace ya algún tiempo, el contacto con la red se ha convertido en una piedra angular del devenir de nuestra sociedad. Acumulando nativos digitales una generación tras otra en las últimas décadas, el individuo contemporáneo está cada vez más y más acostumbrado a buscar y gestionar lo que quiere en Internet. Tanto si se trata de una cuestión financiera o sanitaria, como de buscar cualquier tipo de información sobre lo que sea e incluso hacer la compra. Ante esta realidad, muchas empresas entendieron que hoy la visibilidad consiste en existir en la red. Y que, por lo tanto, la estabilidad del negocio tiene que apoyar buena parte de su equilibrio en el ecosistema digital.

Por consiguiente, y dado que realizar un gran despliegue en Internet es costoso y una inversión no siempre cien por cien acertada según el tipo de empresa que se preste a ello, el ingenio se ha puesto manos a la obra aportando soluciones adicionales. En un ejemplo, hoy día muchas empresas disponen de un canal de comunicación directo con el cliente como lo es WhatsApp, aceptando que éste ya no acostumbra a realizar llamadas telefónicas, pero sí a enviar mensajes de texto o audio. Y, en el punto sobre el que trata el caso que ahora nos incumbe, los códigos QR se adaptan al cliente digital de modo que éste pueda consultar información a su gusto y de forma individual.

Pero, ¿cuál es exactamente la función del código QR?

En primer lugar, cabe decir que el reciente auge de los códigos QR ha venido impulsado por la pandemia. Ante la presencia casi incontrolable del coronavirus, y junto con la necesidad de no comprometer el tejido productivo a la suerte de las idas y venidas de las restricciones, fue necesario hallar un sistema mediante el que reducir el contagio. En ese sentido, y en el ejemplo más claro de la restauración o la hostelería, el traslado a lo digital permite evitar el contacto directo con una superficie que podría tener trazas de Covid-19 como lo es un menú en formato físico.

Abordando su propósito exacto, los códigos QR, como análogos al código de barras, son un canal de acceso a todo tipo de contenido. Para ello, nuestro teléfono móvil —y aunque también sirvan para ello otro tipo de dispositivos— escanea un símbolo único que nos conduce a una información u otra. Es decir, conectándonos tanto a una web o un documento PDF como a un enlace externo o documentación gráfica como lo es una galería de fotos o un vídeo. En cuanto a la interacción con el usuario, su integración en nuestro negocio nos permite ampliar la experiencia del cliente en el entorno digital.

QRty.mobi: códigos QR a medida para tu negocio o idea

Entendiendo la necesidad de dicho código, podemos encontrar en el mercado empresas que, como QRty.mobi, ofrecen un servicio integral de creación de códigos QR. Pero, además de diseñar, editar y gestionar este tipo de códigos, QRty.mobi ofrece también una analítica completa de seguimiento de nuestros QR, así como la posibilidad de personalizarlos a nuestro placer y permitir su descarga en distintos formatos. Diferenciando así entre los códigos estáticos y dinámicos. Éstos últimos, permitiendo editar tanto su función como su contenido sin límite y a placer incluso después de ser impresos, además de ser ideales para recopilar estadísticas de escaneo.

Para ello, disponiendo en un primer término de un plan de prueba con todas las funciones de 14 días a un precio de 0’50€. Y, en el caso de haber corroborado las ventajas y beneficios que los códigos QR pueden aportar a nuestro proyecto, existiendo una suscripción anual por 200€ al año. En todo caso, un servicio idóneo para dar ese primer paso a la digitalización que tanto demanda el cliente contemporáneo. Y, de paso, ampliar nuestros horizontes a través de un paquete de innovación básico, pero efectivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.